Observatorio Ckoirama busca potenciar el astroturismo en Antofagasta

El lugar determinará una cantidad de noches, para que los operadores turísticos de la zona lleven a los visitantes a este espacio, lo que se espera sea a partir de las vacaciones de verano.

Un nuevo espacio para el astroturismo en Chile, se está abriendo en la región de Antofagasta. Y es que desde mayo que comenzó a funcionar Ckoirama, el primer observatorio construido por ingenieros chilenos y con financiamiento nacional, creado y dirigido por Universidad de Antofagasta.

Si bien este observatorio, se dedicará a la investigación de exoplanetas y cuerpos menores del Sistema Solar, también permitirá la visita del público, que se espera pueda comenzar a partir de las próximas vacaciones de verano, con la idea de educar y potenciar el turismo en la zona.

“Particularmente la región de Antofagasta, dentro de su estrategia considera el apoyar a la diversificación de la matriz productiva, lo que implica a la industria de turismo de intereses especiales. Por los atractivos naturales de la zona, aquí la astronomía juega un rol muy natural”, explica Eduardo Unda-Sanzana, Director de la Unidad de Astronomía de la Universidad de Antofagasta y uno de los promotores de la construcción del observatorio.

El astrónomo cuenta que lo que ellos quisieron, “fue romper con el modelo de los observatorios que son estrictamente científicos, donde el turismo está bien delimitado lo que se puede hacer. Nosotros acá tratamos de involucrarnos activamente con la actividad, reservando una cantidad de noches, que se determinarán dentro de poco tiempo,  para que los operadores turísticos de la zona puedan aprovechar el observatorio, permitiendo a los turistas quedarse a presenciar parte de las operaciones científicas”. El científico enfatiza que quisieron marcar la diferencia,  apoyando el desarrollo de la región.

Como el observatorio está recién empezando a darse a conocer, la Universidad de Antofagasta aún  no posee una relación formal con operadores turísticos de la zona, sin embargo, cuenta con toda la disposición para conversar con quienes les interese emprender en esta temática. “Si bien en la región de Antofagasta hay mucha fama de la calidad de los cielos y de las instalaciones astronómicas, no hay todavía un gran nivel de actividad en astroturismo. Entonces, pensamos que con hitos nuevos, como la aparición de este observatorio, aquello se va a corregir. Y esas conversaciones tienen que empezar ahora”, detalla el Director de la Unidad de Astronomía de la Universidad.

Difusión del Ckoirama

CkoiramaPara dar a conocer este nuevo observatorio chileno, se realizó un plan de difusión, apoyado por el Gobierno Regional de Antofagasta, lo que permitió llevar a más de cuatro mil personas al observatorio durante su construcción, entre ellas a agrupaciones de alumnos de colegios del lugar, junto con la realización de una campaña por redes sociales.

Eduardo Unda-Sanzana detalla que además se han realizado visitas piloto con el público general, de las cuales han obtenido información fundamental para implementar mejoras en las futuras visitas que se realicen. “Llevamos a unas 20 delegaciones de colegios de la zona, para que nos visitaran durante el proceso de construcción, en donde se les explicó sobre el lugar, el proyecto, y se hacía observación con los telescopios móviles. La retroalimentación que nos han dado ha sido muy útil. Nos ayudaron mucho. La experiencia fue muy buena para detectar cosas que tenemos que corregir cuando ya comiencen las visitas normales”, relata el científico.

Para que el observatorio pueda comenzar a recibir visitas de público general, es necesario que esté listo el auditorio, para que la visita sea más agradable, con un espacio cómodo, en donde se realicen las charlas de astronomía, para luego salir a hacer la observación. “Nos hace falta esa instancia intermedio, y afortunadamente los fondos ya están. La apertura al público, podría estar lista para las próximas vacaciones de verano, lo cual tiene mucho sentido, ya que mucha gente viene a la región en esa época, lo que nos da tiempo para organizarnos bien con los operadores turísticos de la zona y proporciona al lugar una oferta interesante”, sostiene.

Los telescopios

El observatorio cuenta con cuatro telescopios, uno de ellos está dotado de instrumentos que permiten tomar imágenes astronómicas de muy buena calidad, que no sólo se usarán para fines de investigación, sino que también para difundir al público general, de manera que se den a conocer ciertos descubrimientos u objetos de interés. Éste es el telescopio bautizado como “Chakana”, que en lengua quechua significa “puente”. Es el más grande de los cuatro, y está orientado a la actividad profesional, mide 60 centímetros de diámetro, posee una montura tipo horquilla, una cámara CCD y filtro Sloan, que lo hace muy sensible a la baja luminosidad. El otro telescopio, llamado “Haalar”, que en kunza significa “estrella”, también es fijo,  mide 35 centímetros de diámetro, y está más orientado a la atención de público, para trabajo educativo y turístico.  Los otros dos telescopios son móviles, que son más pequeños, y  servirán de apoyo durante las visitas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *