¿Qué ha pasado con el desarrollo del astroturismo en la región de Atacama?

Conocimos las visiones de los distintos actores involucrados en torno a esta temática, que ven a la actividad como un elemento que podría potenciarse, y que pese a ser incipiente cuenta con varias iniciativas.   

Las dos regiones con mayor desarrollo astronómico y astroturístico del país son Antofagasta y Coquimbo. Entre ellas se ubica la región de Atacama, que pese a la excelente calidad de sus cielos cuenta con un desarrollo astroturístico muy incipiente comparada con sus vecinas. Aunque existe un observatorio público, sólo hay dos tour operadores que ofrecen productos astroturísticos. ¿Qué pasa con Atacama, si también es parte del desierto,  y qué ocurre  con el astroturismo en esa región?

Acá hay lugares tan buenos como en Antofagasta o en Coquimbo, y quizás mejor”, opina el académico del departamento de física de la Universidad de Atacama, Sergio Flores. El doctor en astrofísica cuenta que hace algunos años se realizó una medición de la calidad del cielo. “Se llegó a la conclusión de que había dos lugares destacados: uno acá en el Cerro La Peineta, y otro en el actual emplazamiento del observatorio La Silla, que está en la región de Coquimbo. La ESO se decidió por ese lugar por razones logísticas, ya que estaba más cerca de La Serena y de Santiago, por lo que contaba con mejor acceso a conectividad y servicios: hospitales, un puerto, etc. O sea, no fue porque fueran mejores los cielos allá”, relata Sergio.

Panoramica desde Cerro Venado NorteMauricio Hernández es astrofotógrafo y miembro de la Sociedad Astronómica Orión de Atacama, un grupo de aficionados de la astronomía. Asegura que en región hay muy buenos sitios de cielo oscuro para observar el universo, incluso en zonas cercanas a la ciudad de Copiapó. “Hay sectores, donde no hay contaminación lumínica. Tenemos poca humedad y como puedes estar a más de 1600 metros de altura, no llega la nubosidad, la bruma ni la niebla”, indica. A sus palabras se suman las de Samuel Tapia, presidente de la misma agrupación de aficionados. “Tenemos los mismos cielos que hay en la cuarta o en la segunda región. Incluso, a veces los de acá están mejores, porque hay más estabilidad atmosférica”, enfatiza.

Pese a la calidad del cielo, la región no cuenta con una cantidad significativa de oferentes de astroturismo. Para el director de Sernatur Atacama, Daniel Díaz, este desarrollo incipiente tiene que ver con la ausencia de observatorios científicos en la región. “Cuando se instalaron los primeros observatorios, Atacama no tenía la conectividad vial que tenía Antofagasta o Coquimbo, por ejemplo. Esta brecha incidió en que no se desarrollara lo científico, lo que derivó en que no se desarrollara lo turístico”, expresó la autoridad de turismo.

Con respecto a este tema, en algunos sectores se ha generado la duda sobre la ubicación exacta del observatorio científico internacional Las Campanas, por estar muy cerca del límite geográfico entre Coquimbo y Atacama. Al consultar directamente al observatorio, corroboramos que éste se encuentra instalado en el territorio de la región de Atacama, pero como sus oficinas administrativas se ubican en la de Coquimbo, aparece registrado en dicha región. Sin embargo, esto no ha impedido que algunos actores de la región de Atacama, como la municipalidad de Vallenar, aprovechen la locación de las instalaciones del observatorio Las Campanas. La coordinadora de turismo de esta municipalidad, Mirna Inostroza, explica que, “realizamos actividades que se vinculan con la educación en el observatorio. Principalmente hacemos visitas con colegios y agrupaciones culturales. También vamos a sitios arqueológicos que hemos encontrado”.

Por otro lado, está el observatorio Inca de Oro, administrado por la municipalidad de Diego de Almagro. Éste es el único observatorio público que hay en la región, cuyo fin es educativo. Pese a esto, es un atractivo que los tour operadores regionales Chillitrip y GeoTurismo han incorporado a su oferta de astroturismo.

Inca de oro_ MauricioRodrigo Arcos, dueño de la empresa GeoTurismo, comentó que el astroturismo surgió como una oportunidad cuando la municipalidad de Diego de Almagro inauguró el observatorio Inca de Oro. “Los primeros tour guiados, que duraban entre dos y tres horas, incluían un circuito de arqueología, una charla de astronomía y observación con telescopios”, cuenta. Otra empresa que ha aprovechado el observatorio es Chillitrip, liderada por Carlos Pizarro. “Abrimos una ruta con el observatorio, después de haber conocido la experiencia de varios observatorios en el Valle de Elqui”, comentó Carlos.

Nuevas  alternativas

Ambos tour operadores han desarrollado un nuevo producto astroturístico, que no incluye la visita al observatorio, con el fin de no depender siempre de las temporadas y horarios de apertura de Inca de Oro. Para esto, ambos cuentan con el apoyo de la Sociedad Astronómica Orión, pues sus miembros ofrecen las charlas introductorias a la actividad.

La Sociedad Astronómica Orión, que dispone de un terreno gracias a una concesión del Ministerio de Bienes Nacionales, también desarrolla sus propias iniciativas. Además de aprovechar el espacio para las salidas con los tour operadores, organizan visitas de estudiantes de colegios, donde realizan actividades educativas y de divulgación gracias al proyecto  “Conociendo nuestro cielo”, financiado con fondos municipales. La agrupación de aficionados tiene un sueño: construir un observatorio astronómico con fines turísticos. Samuel Tapia, su presidente, señala que, “se está trabajando en un proyecto para hacer un observatorio completo, pero como el asunto se ha demorado, para empezar tenemos un proyecto de una cúpula, y así los colegios podrán llegar a un lugar más preparado”.

Sergio Flores, de la Universidad de Atacama, explica que en su institución ya cuentan con diversos planes para fortalecer el desarrollo astronómico de la región. Uno de ellos, es la creación de la carrera de astronomía, para lo que están organizando un equipo de astrónomos. “Tenemos otros proyectos, como contar con un grupo de investigación para que la universidad potencie esa área, renovar el Observatorio Inca de Oro con un telescopio mejor, contar con un astro móvil para difundir la astronomía en los colegios y/o poner un observatorio científico en un punto estratégico en la región”, detalla el doctor en astrofísica, quien además está interesado personalmente en desarrollar un parque astronómico en Atacama.

El desarrollo del astroturismo en la región  

El director de Sernatur Atacama explica que los operadores turísticos de la región no se han especializado en productos específicos, sino que las empresas venden diversos productos. “Te pueden hacer desde las playas hasta astroturismo. Está bien diversificado”, explica. Sin embargo, piensa que hacer del astroturismo un producto ícono, es un desafío mayor, “Si aún no se han posicionado productos íconos de Atacama, difícilmente se van a posicionar productos nuevos”, indica.

Para Rodrigo Arcos, de Geoturismo, su empresa y Chillitrip han sido las únicas que han visto el potencial del producto de astroturismo. “El resto lo ha percibido, pero no ha dimensionado la rentabilidad que esto significa en el largo plazo”, confidencia.  Carlos Pizarro, de Chillitrip, cree que no hay más empresas regionales que ofrezcan astroturismo, porque “no existe la facilidad de organizarlo. Los guías no están disponibles y  falta capacitación, además de que muchos de los chicos lo ven más como un hobby”, manifiesta.

Via Lactea y Luz Zodiacal camino a TotoralPara el astrofotógrafo Mauricio Hernández, lo que explica el incipiente desarrollo astroturístico en la región de Atacama es la falta de infraestructura turística, que él observa en sus salidas a terreno para la toma de astrofotografías. “Donde sacamos fotos, no es como en el Valle de Elqui, donde tienes alojamiento y alimentación cerca. Aquí hay poca infraestructura”, recalcó.

Samuel Tapia, de la Sociedad Astronómica Orión, remarca la necesidad de apoyo de los actores. “Falta que las autoridades se pongan las pilas, y así podamos hacer el proyecto del observatorio”, manifiesta. Carlos Pizarro, por su parte, cree que como la vocación productiva de la región se ha orientado principalmente a la minería, el desarrollo de turismo no estaría dentro de las prioridades regionales. “El turismo no les importa mucho”, señala.

A pesar del desarrollo incipiente y de los diversos desafíos que deben sortearse, quienes trabajan en astroturismo comprenden su potencial para la región. Rodrigo Arcos, de Geoturismo, concluye, “la región tiene todo para transformarse en un nuevo polo de desarrollo del astroturismo en los próximos cinco años”.

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